Te quiero. Te quiero y lo voy a hacer hasta el final de los tiempos, hasta que las montañas vuelvan a ser océanos y reaparezcan los dinosaurios y las personas nazcan sin ombligo.
Te necesito. Te necesito y lo voy a hacer hasta que tenga 99 años y no me acuerde ni de mi nombre y tenga tantas arrugas que no se puedan ni contar.
Creo que este nudo en la garganta es una mezcla entre culpabilidad y miedo. Esto del miedo es comprensible. Pero me siento culpable, y me jode poder sentirme así con razón, no me gusta tener que preocuparme por otras cosas que son menos importantes. No sé lo que me pasa, me molesta todo y no me molesta nada, si antes estaba al borde del neuroticismo ahora triplico mil veces la tasa, no me gustan los silencios pero en cambio los necesito, no me gusta que me hablen pero tampoco que me ignoren, que hagan como si no existiese y eso es algo, que no sé si con razón o no, me está pasando mucho. Odio a personas a las que también quiero y mis sentimientos se entrecruzan tanto que llego a pensar que ya no siento nada por nadie. Estoy impasible, hay momentos en los que no me importa herir, no me siento mal si lo hago.
Me estoy volviendo loca verdad?
Tenemos muchas cosas que hacer, tú y yo, muchas cosas que ser, muchas cosas que aplaudir. Tenemos muchas promesas, muchos viajes prometidos. Quiero que se pare el tiempo y poder hacerlo todo, desde el sueño más diminuto hasta el más imposible.
Quiero que te levantes con ganas de comerte el mundo tal y como me hiciste prometer a mi.
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